Ivis Aburto
Agencia Reforma
MÉXICO, DF .- El Súper Tazón XLVIII tenía que estar a la altura de La Gran Manzana.
La mejor ofensiva, la que más puntos anotó en la campaña regular, la de Denver, desplegará su mejor sistema de ataque el 2 de febrero ante la defensiva más dominante y que menos libertades ofreció a sus rivales, la de Seattle.
En el que será el primer juego por el título de la NFL que se celebre en un estadio abierto y a merced del frío del norte de EU, los Broncos, con Peyton Manning a la cabeza, y los Halcones Marinos, con una defensiva sin tantos nombres pero sí con un espíritu competitivo envidiable, prometen dar un espectáculo de antología.
Es la primera vez que el Súper Tazón tendrá a los equipos que terminaron con las mejores marcas en la temporada regular y con las primeras siembras en cada conferencia desde el juego de febrero de 2010, cuando Nueva Orleans, representante de la NFC, se midió a Indianápolis, de la AFC.
Los Santos vencieron a los Potros en lo que fue la última vez que Manning había logrado llegar tan lejos en una campaña.
La edición XLVIII es la de la revancha para Manning, y la puede lograr en la que es la casa de su hermano Eli, quien juega con los Gigantes en el MetLife Stadium.
La ironía se hace presente otra vez en la familia Manning.
Hace dos años fue Eli quien ganó el Súper Tazón en la que aún era la casa de su hermano Peyton, el Lucas Oil Stadium de Indianápolis.
En 2014, Peyton intentará validar su posición entre los mejores quarterbacks de la historia de la NFL con un segundo anillo de Súper Tazón, el que le dé marca positiva en tres viajes al Súper Domingo.
Por su lado, los Halcones Marinos también regresan al Súper Tazón después de caer hace 8 años ante Pittsburgh en la edición XL.
El regreso a la Gran Manzana, específicamente a Nueva Jersey, donde está situado el MetLife Stadium, será especial para el coach de los Halcones Marinos, Pete Carroll, quien fue coach de los Jets en los años 1990, quienes lo sacaron por la puerta de atrás para poder contratar a un nuevo entrenador en jefe, Rich Kotite.
El círculo de la vida llevó a Carroll de vuelta a Nueva Jersey, ahora con la oportunidad de validarse como coach con un triunfo en el Súper Tazón, de la misma forma que a Manning se le exige confirmarse entre la élite de la NFL.
