Efraín Palomino Morales
Corresponsal de La Raza del Noroeste
El sudor sobre la playera es apenas una muestra del nerviosismo previo a la batalla tan importante que estamos por librar. El himno nacional retumba en los corazones mientras nuestra mano derecha se cuadra sobre nuestro pecho para gritar tan fuerte como se pueda el sentimiento generalizado en nuestro rancho: “¿Dos por ciento más a los impuestos?, ¡mejor cóbrenselos a los más viejos de su casa!”.
¿Qué, pensaban que hablaba del partido de México contra el Salvador? ¡Para nada!, yo me refería a la marcha que estoy organizando para ir a Los Pinos y gritarle a Felipillo que primero me vuelvo americanista que pagarle más impuestos. Pero ya que hablamos de organizar a la raza y gritar con todo pues primero apoyamos al Tri este sábado y de ahí nos vamos al guateque político.
La Selección Mexicana está a noventa minutos de calificarse oficialmente al Mundial de Sudáfrica 2010. El estadio Azteca será el escenario en el que más de cien mil personas se convertirán en el pulmón de nuestros ratones verdes, los cuales, de la mano del Vasco, podrán gritar al final del partido: “¡Nos vamos al mundial, nos vamos al mundial!”.
Las ausencias por lesión del Cuau y de Gio merman un poco el ataque azteca, sin embargo, el regreso del capitán Rafael Márquez y la convocatoria de último momento de Paco Palencia le dan un toque de experiencia al equipo que, sumado a los kilos de “omelets” que Aguirre aporta a sus jugadores, la victoria ante el Salvador es eminente.
Apenas hace dos semanas que el grito mexicano de independencia retumbó en todos los rincones de nuestro rancho. Este sábado la euforia volverá a correr por las venas de todo mexicano, primero porque el Tri calificará a la justa mundialista de Sudáfrica y segundo porque del Azteca nos vamos todos a celebrar a Los Pinos y a recordarle a nuestro presidente que la raza unida jamás será vencida.
El chanflazo
Es para la afición mexicana. Santos Laguna puso el ejemplo hace unas semanas de que se puede confiar en la afición al quitar la malla de su estadio, decisión que también se aplicará al estadio Azteca en el partido de México de este sábado. Si de algo podemos estar orgullosos en nuestra cáscara es de que, a diferencia de Sudamérica y Europa, en nuestros estadios la raza puede ir con la familia a disfrutar de un buen partido sin hacerla de tos.
El calcetinazo
Es para Adolfo Bautista. Desde su llegada a los Jaguares de Chiapas el Bofo ha olvidado que fue contratado para aportar su enorme talento a las fieras sureñas y no para mostrar los distintos tintes que van con su “pelona”. Bautista no ha podido consolidarse en la selva, tan es así que ahora está separado del equipo y Dios sabrá para cuándo sacará de la chistera la magia que un día mostró en Chivas y que le valió ser convocado al Tri.
El desempance
es para los Gallos Blancos de Querétaro y es que no sólo cantaron por primera vez de la mano del maestro Reynoso ante los Indios de Ciudad Juárez sino que, además, cumplieron con la regla 20/11 de minutos disputados por jugadores menores de 21 años, la cual debe superar los mil minutos al final del certamen. Los emplumados se han quitado de encima al menos este peso ya que el porcentual los sigue acechando.
