¿Vaso Medio lleno o medio vacío?

Esta semana nuestra cáscara ha vivido momentos para disfrutar y otros más para meditar. Por un lado están los equipos que calificaron a la Liguilla y que, seguramente, verán el vaso pambolero medio lleno ante la gloria que están por disputar; por el otro lado están las Chivas y San Luis, quienes verán el vaso medio vacío después de hacerse a un lado de la Copa Libertadores por los malos tratos que la Conmebol les dio ante la crisis sanitaria de nuestro país. Comencemos por hablar de la “fiesta grande”. Hay dos claros favoritos para apoderarse del título: el actual campeón Toluca y el espectacular Pachuca. Los demás son invitados que, al parecer, nomás sirven para alegrar el “pachangón”. Quizá Pumas pueda luchar por un lugar en la final, sin embargo, de jugar a su nivel tanto Diablos como Tuzos no habrá quién los detenga en su camino para llegar al partido de partidos. A pesar de que los favoritos ya se relamen los bigotes para alzarse como campeones, hay “caballos negros” que serán remilgosos y peligrosos. Hay tienen a la franja del metrosexual “Chelis” que busca atender con su camote poblano al que le pongan, o qué me dicen del la milagrosa Tribu de Ciudad Juárez que trae las flechas más filosas que nunca. En fin, la Liguilla es el clímax de nuestro fútbol y lo más justo sería que gane el que salga y demuestre ser el mejor bailador. Los que traen las caras largas pero la conciencia tranquila son el rebaño sagrado y los tuneros potosinos, y es que se fajaron los pantalones y decidieron decir ¡no! a las negativas de la Conmebol por jugar los octavos de final de la Copa Libertadores en México. Por primera vez desde que nuestro país es “invitado de honor” (más bien arrimado) a las competencias sudamericanas, alguien en nuestra cáscara levanta la voz para hacerse respetar. Es verdad que a partir de que los clubes mexicanos participan en los torneos de la Conmebol el nivel de nuestro fútbol se ha incrementado, sin embargo, nada en este mundo es de a gratis ¿o acaso los millones de dólares que generan los equipos mexicanos a las arcas sudamericanas por concepto de patrocinios los contagiará de Influenza? Hay que reconocer que en nuestro rancho somos muy atrabancados, pero si nos han de querer que sea por lo que somos y no por lo que valemos.