Vidas Cruzadas

Jorge Rivera

La Raza del Noroeste

Esta es la historia de David y Servando, dos muchachos que viven el sueño americano porque sus padres lucharon por eso, para darles una vida mejor.

En su caso, David Estrada y Servando Carrasco viven su sueño a través del deporte que heredaron de su cultura, el fútbol, nuestro fútbol.

David nació en Michoacán y creció en California; con Servando fue al revés, nació en San Diego y vivió gran parte de su niñez en Tijuana; los dos asistieron a la Universidad de California, aunque uno en Los Ángeles y el otro en Berkeley.

Alguna vez jugaron el uno contra el otro; David es medio de ataque o delantero, Servando es volante de contención.

Pero ahora sus destinos se cruzaron aquí, en Seattle, porque entre sonrisas y recuerdos de su México y de su cultura, los dos dejan todo en la cancha, tratando de ganarse una posición de respeto, entre los Sounders de esta ciudad.

“El creció más cerca de la frontera, vivió más tiempo en México y cerca de la frontera, por eso me gana un poquito al Español”, dice David al comenzar esta entrevista en que compartimos su experiencia cruzada como mexicanos-americanos.

Sus comienzos

“Crecí entre San Diego y Tijuana, primero Tijuana, luego me mudé a San Diego cuando tenía 9 años, estuve 5 en San Diego, y allá jugué fútbol como juvenil”, contó Servando.

David, por su parte se hizo como jugador en las ligas dominicales hispanas de Salinas, California; de 14 a 16 años estaba jugando para el Deportivo Mora en esa ciudad.

¿Dónde jugaste tu a esa edad?

Servando: “En un club juvenil, el San Diego Surfers”

¿A ti te ofrecieron beca en la Universidad?

Servando: “Si, como yo fui a la prepa en San Diego, y estaba con el Club de los Surfers, me ofrecieron beca para UC (Universidad de California) en Berkeley, la acepté y estuve allí 4 años estudiando y jugando fútbol”.

David no tuvo la misma suerte, a pesar de también hacer “prepa” en este país, tuvo que pager sus estudios el primer año: “De pura casualidad que tuve un buen año, hice buen trabajo, pero el primer año no tuve beca”.

Su idioma y su selección

¿Qué porcentaje del tiempo hablaban en Inglés y cuánto en Español?

Servando: “Yo creo que 50 y 50 porque teníamos jugadores latinos en el equipo y por supuesto hablábamos español, y a parte tenía amigos en la escuela que eran mexicanos, argentinos; en la cancha era más inglés porque había apenas unos cinco latinos”.

David: “Yo diría 70 Inglés y 30 en Español y el español era por mi familia y amigos de la escuela, porque en el equipo, por los primeros tres años, yo era el único mexicano”.

En un partido Estados Unidos contra México, ¿A quién le vas?

Servando: “Ay, ay, ay, esa pregunta si no… este… yo le voy a México… para mí, le doy gracias a los Estados Unidos por todas las oportunidades que me han dado, pero mi corazón está con México, toda mi familia está allá”.

David: “Igual, familia mexicana, padres mexicanos, siempre le íbamos a México y siempre es por México”

¿Cuál es el jugador de la selección mexicano actual, y la de EU que más les gusta?

Servando: “Pues Cuauhtémoc Blanco ya no está con la selección creo, luego, este… yo digo que Rafa Márquez”.

David: “Tengo que decir que el Chicharito”.

Ambos mencionaron a Donovan en Estados Unidos pero, francamente, se les notó que no siguen al equipo blanco, no mencionaron nombres aunque trataron.

Si se dan las cosas como se espera, México vendría a jugar a Seattle este año, y también el Chicharito con el Manchester, ¿Qué representaría eso para ustedes?”

Servando: “No, pues una oportunidad muy grande y un orgullo, pero creo que además sería un gran partido creo que tenemos un equipo talentoso y bueno, ¡ojala juguemos contra el Chicharito!”

David: “Es una oportunidad muy grande, es uno de los clubes más grandes del mundo y además con el único mexicano que ha jugado para el Manchester, ojala la gente vaya y ojala podamos ver al Chicharito”.

Su comida y su música

¿Cuál es la comida mexicana que más extrañan aquí en Seattle?

Por única vez durante la entrevista, David se adelante y contesta primero que Servando:

David: “Las enchiladas verdes de mi mamá, y no de un restaurante, las de mi madre”.

Servando: “Lo mio (se ríe), los tacos de la calle de Tijuana, hay muchísimos tacos buenísimos”.

En el gusto musical los muchachos parecen coincidir, y sorprendieron a quién escribe:

“Maná, Caifanes,todo eso”, dice David, luego que Servando mencionó a la banda americana “Kinas of Leon”, y a “Enanitos Verdes”.

Se pasan la mano por un momento y luego se alejan entre sonrisas; son dos muchachos “hechos en México”, buscando su sueño de fútbol en Nuestro Noroeste.