Efraín Palomino Morales
Corresponsal de La Raza del Noroeste
No obstante a que los ánimos parecieran estar a medio hervor por el paso turbulento de la Selección Mexicana de Futbol, la gente en la cantina La Cáscara de Seattle pintaba totalmente tricolor el ambiente y es que el sabor a fiestas patrias comenzaba a deleitarse entre tequila y tequila.
“¡Voz de la guitarra mía, al despertar la mañana, quiere cantar su alegría a mi selección mexicana! ¡Yo le cantó a su historia, a sus tremendas goleadas, que son como talismanes del amor de mis amores! ¡México lindo y querido, si quedas fuera del Mundial, que digan que estoy en la Liga MX, y que me traigan aquí, que digan que estoy dormido y que me traigan aquí!” cantó don Pedro cual Jorge Negrete con tequila en mano.
“Por primera vez me agrada escucharlo cantar como gallo a medio pelar, mi estimado viejo remilgón –dijo la abuela Chucha, arrebatándole la botella y continuó- No importa cómo vaya nuestra selección, en estas fechas el orgullo mexicano nos tiene que aflorar por el simple hecho de ser de sangre azteca. Es más, hay tiene a la Selección de Basquetbol que demostró que no sólo en la cáscara hay mundiales y que ellos son nuestros gallos”, concluyó la doñita, echándose un trago de golpe y sin chistar.
De pronto, a la cantina el Chido One llegó y como Luis Miguel, a nuestro rancho otra canción muy mexicana le entonó. “¡De la sierra morena cielito lindo vienen bajando un par de ojitos canelos, cielito lindo de contrabando!”, cantó el chilango americanista con sombrero de charro y botas vaqueras. “No lloren por tristes tris, mejor destapemos las otras por el “Canelo” Álvarez que este sábado podrá hacer historia y dejar muy en alto el nombre de nuestro país ¡Viva México, ca…!”, concluyó el orgulloso americanista, a lo que todos en la cantina lo siguieron en coro.
