Efraín Palomino Morales
Corresponsal de La Raza del Noroeste
El pan de muerto bien calientito está, acompañado de un chocolate espumoso que harto antojoso está.
En la mesa compadres celestes y cremas festejan ya, su pase a la Liguilla que seguro está, mientras que dos difuntos al camposanto van, sin garras ni cuernos sentenciados están.
Así es, mis consumidores de buñuelos con dulce de guayaba, faltan dos fechas para que el torneo regular termine en la cáscara nuestra y de los cuatro “grandes” sólo Cruz Azul y América parecen salir vivos del día de muertos.
Por su parte, Chivas y Pumas ya preparan el cafecito con “piquete” para que sus “viudas” aficiones se consuelen con el “sancho” de la Liguilla.
La continuidad que le han dado al Ojitos Meza ha sido la clave para que el equipo esté arroyando a todo el que se le ponga enfrente, por lo que difícilmente perderá el primer lugar general.
El Chaco Giménez por fin despertó y juega como en sus mejores años con el Pachuca y qué decir del conjunto en sí: son una máquina bien afinada que pita rumbo a su primer título en más de diez años.
En Coapa optaron por la experiencia del siempre efectivo Manolo Lapuente, quien sufrió un poco al principio de la temporada pero que a últimas fechas a enrachado a las Águilas para ponerse en zona de calificación.
Rolfi Montenegro, Vicente Sánchez y Matías Vuoso se echaron el equipo al hombro, callando a muchas bocas que los veían como gallinas viejas sin sabor para el caldo.
Los Pumas sufrieron tres salidas muy importantes para este torneo, Pablo Barrera (quien emigró al West Ham inglés), Efraín Juárez (quien se fue al Celtic de Escocia) y el Tuca Ferreti (quien ahora doma a los Tigres).
Estas ausencias, mas la inexperiencia de su nuevo técnico Guillermo Vázquez Jr., los pone con una garra fuera de la fiesta grande.
Por su parte, el Rebaño está pasando por una renovación de sangre muy joven en su plantel para generar jugadores de exportación (así como el Chicharito pues), dejando el peso del equipo a veteranos que no han respondido como el Bofo, Venado y Bravo. Jorge Vergara no le quiere invertir porque ve en sus chamacos una mina de oro que, al menos en este torneo, le costó la calificación.
En fin, el día de muertos se ha marchado, y con él a Chivas y Pumas se ha llevado, mientras que celestes y cremas no les quitan lo jugado, pues a la fiesta grande los han invitado.
El chanflazo es para el caudillo del norte Rafael Márquez. Resulta que este cascarero “revolucionario” (él fue quien dio el grito de independencia en el Tri después de su pachanguita) está nominado al MVP Latino del la MLS. Su carácter y trato con los directivos es carne de otro pozole y es que cuando Rafita se dedica a jugar y no a “negociar” con los cuellos blancos su gran talento sale a relucir. Esta nominación es el reconocimiento que le dan en el gabacho por el carisma que le aporta a la liga.
El calcetinazo es para los clubes tapatíos, quienes ni un milagro los salva de quedarse sin Liguilla este año. Ni Chivas, ni Atlas y mucho menos los Tecos ven la luz en este torneo; los tres equipos del estado de Jalisco han tenido una pésima campaña que, incluso, al Atlas y Tecos los tiene en la lucha por el no descenso. Por su parte el Rebaño venía apenas de perder una final de Copa Libertadores y todo indicaba que este torneo sería la suya. ¡La fiesta grande se quedará sin tequila y mariachi!
Y el desempance es para nuestro Chicharito de oro. Hay tienen que encabeza una encuesta que el Manchester United hace para designar a su jugador del mes. En un principio, cuando recién llegó Javier Hernández a Inglaterra, se dudaba que sus virtudes le alcanzaran para figurar en la Liga Premier, sin embargo, con sus goles y entrega se ha ganado el cariño de una de las aficiones más exigentes del futbol mundial. ¡Felicidades chamaco, que con esta popularidad si no la haces en la cáscara el Cuau te mete de actor!
