Efraín Palomino Morales
Corresponsal de La Raza del Noroeste
El Clausura 2012 del futbol mexicano se está poniendo más calientito que campaña electoral y los ánimos en la cantina La Cáscara de Seattle animaban hasta a los más persignados.
“¡Rata inmunda, animal rastrero, escoria de mi rebaño, adefesio mal hecho! ¡Infrahumano, espectro del infierno, maldita sabandija, cuánto daño a las Chivas le has hecho! ¡Alimaña, culebra ponzoñosa, desecho de la vida, te odio y te desprecio! ¡Vergara de dos patas, te estoy hablando a ti! ¡Porque un bicho rastrero, aún siendo el más maldito, comparado contigo se queda muy chiquito!”, cantó la abuela Chucha, con el mismo odio que su comadre Paquita la del Barrio le cantaba a su pazguato, mientras veía en el periódico la foto de Jorge Vergara.
De pronto, el chido One a la cantina entró y con la cadencia de Juanga una canción a su abuela le dedicó. “¡Es difícil aceptar que las Chivas se tengan que quedar algún día sin el Sheriff! ¡Pero qué necesidad, para qué tanto problema, no hay como la libertad de ser, reír, anotar, festejar, así sin penas! ¡Pero qué necesidad, para qué tanto problema, mientras yo vea a mis Águilas, reír, cantar, jugar, ganar, empatar y nadie los frena!”, cantó el chilango americanista dirigiéndose a la mesa de abuela Chucha, quien, al no estar su horno para bollos, de la oreja lo agarró y más encabritada que mandilón con cuernos, a su nieto de la cantina lo sacó.
Mientras todos se reían del orgulloso chilango, en la barra de la cantina un solitario vaquero, que más bien tenía la pinta de todo un Sheriff, se tomaba a solas una ronda de tequila y sin que nadie se diera cuenta, una triste canción se entonaba. “¡Ojalá que te vaya bonito, ojalá que se acaben tus penas! ¡Que te digan que yo ya no existo, y conozcas a un técnico más bueno! ¡Que te dé lo que no pude darte, aunque yo te haya acelerado como a un Ferrari! ¡Nunca más volveré a molestarte, te adoré, la regué, ya ni modo! ¡Cuántos goles quedaron fallados, hasta adentro del fondo de mi alma! ¡Cuántas luces dejaste encendidas, yo no sé cómo voy a apagarlas! ¡Ojalá que mi amor no te duela, y que te olvides de mí para siempre! ¡Yo no sé si tu ausencia me mate, aunque tengo mi pecho de Sheriff! ¡Pero nadie me llame cobarde, sin saber hasta a dónde a mi Rebaño yo quiero! ¡Ojalá que te vaya bonito!”, cantó el triste solitario, mientras se echaba de un golpe y sin chistar lo que le quedaba de tequila y de la barra tomaba las llaves de su vocho rojo, que lo esperaba afuera de la cantina ya con poca gasolina.
El chanflazo es para Andrés Guardado y es que semana a semana sigue demostrando que los pantalones los trae bien puestos. Cuando el Deportivo la Coruña descendió a Segunda División, la mayoría de su afición señalaba al mexicano como un mercenario al querer salir del equipo, sin embargo, optó por quedarse y seguir defendiendo los colores del club. Tan buena fue su decisión que se ha convertido en el bastión del Depor, anotando ocho goles, sumando cinco asistencias en apenas 18 partidos y manteniendo al equipo en liderato general de la categoría de ascenso. Dice un proverbio que hay tiempos de trabajar y otros de cosechar y creo que el “Principito” pronto cosechará este esfuerzo ya como naranjero.
El calcetinazo es compartido y es que tanto la directiva del Atlante como los directivos de la Femexfut no entienden que la pasión de un equipo de futbol se gana con la historia y el arraigo. Esta semana se rumoró que los Potros de Hierro, equipo muy tradicional en la capital del país, se mudaría de Cancún al puerto de Acapulco, situación que si bien sigue como rumor nos deja ver que la directiva atlantista sólo busca al mejor postor en vez de consolidar al equipo en el corazón de su afición. Y la Femexfut no se escapa, porque deberían obligar a los dueños a respetar las sedes que les abrieron los brazos. Ya se parecen a mi tía la “ojo alegre” que cambia de novio cada que necesita nuevos “aires”.
Y el chanflazo es para un paisano nuestro que en los últimos años se la ha pasado de fiesta en fiesta, de bronca en bronca, de mujer en mujer y de polémica en polémica (y no hablo del Cuau, el Potrillo y mucho menos de Chente). Así es mi raza, Rafita Márquez ya sentó un poco cabeza (será por la cruda) y ahora dedicará su tiempo libre a apoyar al programa 3×1 para migrantes a favor de la integración de los mexicanos en el exterior, anunció hoy el ministerio de Desarrollo Social (Sedesol). El propósito de este programa es formar un mejor futuro para los niños y jóvenes mexicanos otorgándoles becas y alejándolos de las adicciones. ¡En hora buena, Rafita y que las copas que te sigas echando sean en honor de estos pequeñines!
¡Nos chutamos la próxima semana!
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