Es Puebla una sucursal de Guadalajara

Juan Santana

Agencia Reforma

PUEBLA, Puebla .- La afición de Chivas en Puebla invadió el Estadio Cuauhtémoc, con presencia de espectadores provenientes de distintas partes del Estado, quienes pronosticaron la victoria rojiblanca.

Desde Tehuacán, San Martín Texmelucan y otras localidades llegaron camiones repletos de seguidores que muy animados desde 3 horas antes entonaron cánticos y porras para ir calentando el ambiente.

Fueron 35 mil asistentes los registrados para este duelo, de los cuales cerca de un 90 por ciento habían acudido para apoyar a Chivas, y pintaron de rojo y blanco el graderío.

El apoyo para el Puebla lo dio la barra camotera, que puso el ambiente desde la cabecera sur.

Los oles se hicieron presentes muy rápido en el encuentro, pues tras la anotación de penal de Ángel Zaldívar los visitantes manejaron el esférico a su antojo, provocando la euforia de la tribuna.

Ni la intensa lluvia que se presentó en el Cuauhtémoc a partir del segundo tiempo aplacó los ánimos de la hinchada rojiblanca, pues a pesar de que algunos abandonaron sus butacas para no mojarse, desde la sombras mantuvieron el apoyo al chiverío.

El segundo tanto, de Marco bueno, provocó el júbilo de los asistentes al partido, que completaron así la fiesta del Rebaño, que se prolongó más allá del silbatazo final al escucharse en todo el inmueble un potente “Chi-vas, Chi-vas”.