Efraín Palomino Morales
Corresponsal de La Raza del Noroeste
Después de dar el grito de independencia chulo que da gusto, en la cantina La Cáscara de Seattle ya eran pocos los que se la curaban pero nomás de percibir el olorcito de los que aún traían el grito de Dolores atorado en el gañote se volvía uno a embriagar.
“¡Voz de la guitarra mía, al despertar la mañana, quiere cantar su alegría a mi liga mexicanaaa! ¡Yo les canto a sus campeones, a su cantera y goles que son como talismanes del amor de mis amores! ¡Pumas lindo y querido si muero lejos de ti, que digan que soy Hugo Sánchez y que me traigan aquí! ¡Que digan que soy Cabinho y que me traigan aquí! ¡Pumas lindo y querido si muero lejos de tiii!”, cantó don Pedro con un sentimiento que hasta el cuero se le enchinó.
“Al César lo que es del César, dirían los que saben –comentó la abuela Chucha mientras se echaba un caballito con tequila y continuó- pero si a México festejamos, no hay como cantarle al equipo del pueblo. ¡Guadalajara, Guadalajaraaa! ¡Guadalajara, Guadalajaraaa! ¡Tienes el alma del Chicharito y hueles a pura tierra del campeonísimo! ¡Ay, ay, aaay, Guadalajara hermosa, quiero decirte una cosa, tú que conservas al Rebaño Sagrado tienes el alma más mexicanaaa!”, cantó a todo pulmón la doñita.
Todos chocaban sus copas y seguían con el festejo nacional cuando de pronto, el Chido One con mariachi en la puerta se paraba y con la canción que a todos los mexicanos nos hace llorar con pecho ancho se entonaba. “¡Yo sé bien que el América está casi afuera, pero el día que no califique sé que tendrán que llorar! ¡Dirán que al Maestro no quisieron pero van a estar muy tristes y así se van a quedar! ¡Con Liguilla y sin Liguilla, el América hace siempre lo que quiere y su palabra es la ley! ¡No tiene trono ni a Reyna, ni a Vuoso que lo comprenda pero en México sigue siendo el reeey!”.
A diferencia de otras tardes en las que la abuela Chucha sacaba a su nieto de la cantina, esta vez lo invitó a la mesa y junto a don Pedro se echaron un trío a la Javier Solís con sabor totalmente mexicano. “¡Aaay, caray, caraaay! ¡Que bonita es mi tierra que bonita, que linda es! ¡Quiso Dios un sarape bordado con sol y del cielo un sombrero de charro moldeó, luego formó las espuelas con luna y estrellas! ¡Y así a mi tierra vistiooó! ¡No, no hay arcoíris que pueda igualar el color de mi tierra, su cielo y su mar! ¡Dios te formó para ser el orgullo del mundo, te dio bendiciones y más! ¡Y que viva México, cañones!”.
Chanflazo, calcetinazo y desempance
El chanflazo es para los organizadores de la pelea entre el filipino Manny Pacquiao y el mexicano Juan Manuel Márquez y es que en los últimos días han organizado eventos promocionales que van desde la visita a la Cámara de Diputados hasta una competencia de canto en un canal de televisión. Seguramente habrá personas que estén en desacuerdo con este show previo a la pelea, pero vaya que le pone sabor que los boxeadores estén de cerca con la gente; y distinción aparte se lleva el famoso “devorador de mexicanos” y es que Pacquiao les demostró a los diputados de nuestro país cómo se mastica el español. ¡Chepo, nacionaliza al “Pacman” para que les enseñe a meter las manitas!
El calcetinazo es para la CONADE y es que la semana pasada aseguraron que no había forma de que México contará con equipo de basquetbol para los Juegos Panamericanos de Guadalajara 2011 por los conflictos de intereses que afectan al deporte ráfaga de nuestro país, sin embargo, esta semana salen con que siempre sí y es que pidieron la intervención del titular de la Organización Deportiva Panamericana (ODEPA) Mario Vázquez Raña, quien formó una comisión especial para que organice al equipo y lo inscriba a tiempo para la justa continental. Se les agradece el esfuerzo, pero todo lo que se hace al 5 para las 3 se quema como frijoles de la hoya.
Y el desempance es para el ídolo del pueblo, el chamán de las buenas costumbres, el nieto que hasta Sara García hubiera querido tener (y conste que no hablo de Luis Miguel y mucho menos del Cuau), sí mi raza, este reconocimiento es, como viene siendo costumbre, para el “Chicharito” Hernández. Hay tienen que este chamaco en vez de andar festejando con tequila en mano la semana patria (como otros que yo conozco del Tottenham y de la Real Sociedad), visitó un hospital para jóvenes con cáncer en la ciudad de Manchester para mostrarles el trofeo de campeón que obtuvo el torneo pasado y darles un momento de alegría. Con mexicanos así, claro que grito ¡Viva México, ca…!.
¡Nos chutamos la próxima semana!
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