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ZURICH (AP) — Un escándalo de corrupción que el propio Joseph Blatter describió como el más grave en la historia de la FIFA no impidió que el dirigente suizo fuese reelegido el miércoles para un cuarto período al frente del organismo rector del fútbol, sin oposición y con un apoyo abrumador.
Blatter recibió 186 de los 203 votos emitidos en el Congreso de la FIFA.
Su único desafiante, Mohamed bin Hammam, de Qatar, se retiró de la contienda durante el fin de semana pasado y fue suspendido en medio de denuncias de que compró el voto de delegados caribeños. Y el camino de Blatter hacia a la reelección quedó definitivamente despejado cuando el Congreso rechazó una propuesta de Inglaterra de que se aplazase la votación para investigar denuncias de irregularidades.
Antes de la votación, Blatter se comprometió a adoptar reformas radicales que le den más transparencia a la FIFA y propuso dejar en manos de las asociaciones nacionales la selección de la sede de la Copa Mundial, que hasta ahora hacía el comité ejecutivo.
Acto seguido el Congreso aprobó la propuesta de Blatter de cambiar el sistema de selección de sedes de la Copa Mundial y avaló sus planes para reformar la comisión de ética y para darle mayor transparencia al organismo.
Al cortejar el voto de los afiliados a la FIFA, Blatter dijo sentirse el “capitán de un barco.. que atraviesa aguas turbulentas. Pero hay que enderezar el rumbo de este barco”.
Blatter sostuvo que las denuncias sobre bin Hammam constituyen el peor escándalo en la historia de la FIFA, pero que podía ser resuelto dentro del mismo organismo, bajo su supervisión; “Se harán reformas, no retoques cosméticos, sino cosas radicales”, expresó ante los delegados. Luego prometió imponer un sistema de “tolerancia cero” para combatir la corrupción.“Tolerancia cero para todos”. Agregó que quiere que en el futuro la sede de la Copa Mundial sea decidida en una votación en la que participen todas las federaciones y no por el comité ejecutivo, integrado por dos docenas de dirigentes, muchos de los cuales se han visto envueltos en casos de sobornos.
Bin Hammam y el vicepresidente de la FIFA Jack Warner, líder de la CONCACAF fueron suspendidos a la espera de los resultados de una investigación de denuncias de que dirigentes caribeños recibieron sobornos de 40.000 dólares para votar por Bin Hammam. Alemania, por su parte, pidió que se reconsidere la elección de Qatar como sede del mundial del 2022 y que se investiguen denuncias de corrupción en el proceso de selección.
